Opinión
AI Design Systems de cartón piedra.
Fecha de publicación
14 de Junio de 2026
¿Te ha pasado últimamente? Abres LinkedIn, empiezas a hacer scroll, y de repente aparece:
“He creado un design system completo en 2 horas con IA”
Y ahí está. Todo muy limpio, muy ordenado, muy impresionante. Tokens perfectamente nombrados. Componentes impecables. Documentación generada casi por arte de magia.
Bienvenido al fascinante mundo del design system instantáneo, donde un theme bien vestido pasa a ser una arquitectura de producto digna de ingeniería aeroespacial.
Vamos a hablar claro. En muchos de estos casos, lo que se está vendiendo como “design system” es, en realidad: un conjunto de estilos, cuatro componentes básicos, bastante entusiasmo y poca experiencia en proyectos reales.
Lo que antes llamábamos “configurar bien un framework”, ahora parece necesitar un nombre más serio. Más estratégico. Más… vendible. Porque claro, no es lo mismo decir: “he preparado un theme coherente”; que decir: “he creado un Design System con IA”. Lo segundo es mucho más “modenno”.
La lógica es la de siempre: coger algo sencillo y envolverlo en suficiente complejidad como para que parezca importante.
Si esto te suena, no es casualidad. Es exactamente el mismo patrón que ya vimos con los workshops: Proyectos simples —webs corporativas, productos sin complejidad real— pasando por procesos sobredimensionados para descubrir cosas que ya estaban claras desde el minuto uno.
Ahora hemos sustituido la sala de reuniones por la IA. Pero la lógica es la misma: coger algo sencillo y envolverlo en suficiente complejidad como para que parezca importante.
Que no se entienda mal: la IA es útil. Mucho. Te permite montar una base visual en minutos, definir tokens, generar componentes y documentarlos sin demasiado esfuerzo. Perfecto. El problema empieza cuando confundimos esto con haber construido un sistema. Porque un design system no aparece cuando defines colores.
Un design system es necesario cuando tienes problemas reales:
- Coherencia entre equipos (¿Hay varios equipos de diseño en tu proyecto?).
- Decisiones en conflicto (¿Hay tantos stakeholders que sus peticiones te hacen volverte loco?).
- Escenarios que no encajan (¿El producto va a escalar dentro de 6 meses?).
¿qué problema estás resolviendo exactamente creando un design system? Si tienes que pensarlo demasiado… probablemente no hay ninguno.
Cosas que no se resuelven con un prompt y la prueba es bastante simple.
Toma el caso típico: web corporativa. Todo claro. Todo definido. Poca complejidad. Nula escalabilidad.
Pregunta rápida: ¿qué problema estás resolviendo exactamente creando un design system? Si tienes que pensarlo demasiado… probablemente no hay ninguno.
Y entonces pasa lo de siempre. Empiezas con algo simple y acabas con: tokens con nombres crípticos, componentes innecesariamente abstractos, y reglas pensadas para un futuro que nunca llega.
Resultado: otro pequeño Frankenstein digital. Pero ahora, con IA.
¿Por qué seguimos cayendo en esto? Porque vende.
La complejidad parece profesional. La IA parece innovadora. Y “design system” parece importante.
El sentido común, en cambio, no tiene mucho engagement.
Pero la realidad sigue siendo la misma de siempre: no todos los proyectos necesitan un design system y no todo lo que parece un sistema… lo es.
A veces basta con hacer lo sencillo, bien. Sin teatro. Sin etiquetas infladas. Sin construir, una vez más, otro bonito design system de cartón piedra.